Psicología del color en logotipos: ¿Por qué todos los bancos son azules y por qué afecta a tus ventas?
El color puro que visualizan los ojos en el universo estéticamente digital se alza irrefutablemente como el preciso primer elemento visual y químico neurológicamente hablando que el prodigioso, complejo, y ultra avanzado cerebro humano e inconsciente se encargan de procesar y sintetizar inmediatamente, de facto anticipándose a nuestra raciocinio o cualquier percepción, incluso instantes cognitivos antes de que nuestro córtex prefrontal vislumbre o detecte una abstracción formal sólida como asimila el logo y mucho muchísimo tiempo psicológico o subconsciente antes de que comience el largo y trabajoso despliegue silábico para realizar o procesar un simple análisis e individualice cualquier bloque extenso de contexto textual. El brutal, instantáneo e innegable impacto somnoliento de sumergirse o verse expuesto al asalto óptico perpetrado por la intensidad luminosa o por un color de matiz específico irrumpiendo fuertemente por nuestras cavidades o córneas genera y produce automáticamente como respuesta endocrina demostrable profundas e impetuosas oleadas u hormonas o respuestas emocionales e impulsivas fisiológicas innegables en nuestro interior y cuantificablemente experimentales mediante todo escáner moderno avanzado por doctores o psiquiatras experimentales midiendo los sistemas emocionales. Los formidables, colosales y millonarios entramados tras las grandes franquicias reinantes o marcas de consumo omnipresentes, los magnates en juntas corporativas inexpugnables de Sillicon Valley o fondos fiduciarios masivos de los continentes a la vanguardia, de hecho nunca dictaminan empíricamente o en absoluto en ninguna de sus infinitas fases de planificación que en base al hecho inofensivo de elegir casualmente un brillante esmalte rojo como color institucional preeminente por causa casual o debido al gusto o porque tal estética resulte y llame al atractivo primario, o meramente porque se le considere 'bonito' o halagador al juicio estético individual caprichoso. Por el diametralmente sentido contrario a las corazonadas inofensivas empapadas en pura subjetividad vacua, seleccionan o abrazan de forma dictatorial cada pantone específico sencillamente ante lo inalterable y científicamente irrefutable de comprobar fehacientemente y de facto que esas ráfagas concretas y sutiles de combinaciones encenderán irrevocablemente violentas alertas primitivas innatas o apacibles percepciones anestesiantes, o de manera subliminal, incitando instigadoramente sutiles o severas pulsiones neurológicas o emocionales inmanentes específicas adormecidas latentes, impulsadas y desarrolladas subconscientemente miles y vastísimos remanentes del espectro arcaico biológico inmemorial del inconsciente adaptativo forjado al fragor de siglos desde que el consumidor caminara instintivamente por selvas del pleistoceno inicial. Todo radica en someter un reflejo o evocar respuestas conductuales concretas e invariables ante necesidades imperiosas, pánicos vitales, miedos endémicos e imperativos sociológicos atemporales, induciendo de forma paulatina o explosiva estados alterados subyacentes e incentivando con precisión matemática casi sádicamente en masa sin remisión los inevitables o irresistibles reflejos, por ínfimos o subrepticios destellos o matices corporativistas visuales, obligando la compra masiva. ## El Absoluto Dominio del Color de las Entidades Tecnológicas y Entorno Azul: La Red de Seguridad Totalitaria, Confianza y Tradicionalismo del Entorno Bancario Masivo Corporativista Fíjese detenidamente y aborde analíticamente por tan siquiera cinco ínfimos e insignificantes segundos la iconografía, espectro comunicacional hegemónico corporativista inconfundible e intachable que inunda la presencia hegemónica del emporio total, analice desde el omnipresente mastodonte digital absoluto inmensamente hegemónico llamado Facebook, pasando meticulosa y analíticamente por gigantes imperativos intachables del ecosistema profesional analítico de LinkedIn, saltando rápidamente hasta arribar de la mano a corporaciones tecnológicas clásicas de vanguardia pionera mundial o de hardware corporativo intachables al nivel analítico de IBM, rebasando, a su vez abarcando con la extensión masiva infraestructural monetaria al todopoderoso estandarte universal Visa, el portal de pagos PayPal, y absolutamente cualquier insigne o venerable bastión fiduciario financiero en nuestro actual mercado global. Casi cualquier conglomerado banco universal internacional que englobe un modelo tradicional bancario fiduciario inalterable conservadurista del mundo presente (ejemplos claros del BBVA contemporáneo ibérico, el contundente tono de seguridad del CaixaBank en sus matices o estructuras originales pasadas o el mismo Sabadell clásico ibérico de referencia). Absolutamente todos unifican, monopolizan con sus escudos logísticos ese vasto y profundo océano pigmentario omnipresente hegemónico color inconfundible cian al azul añil intenso azulado más analítico, sereno. Ese espectro o matiz frío se ha establecido o consolidado a hierro en toda nuestra honda y contemporánea psicología colectiva masiva o occidental predominante irrefutable indiscutible a la vanguardia como una inequívoca matriz de pureza que comunica y entabla por los canales emocionales la indiscutida e irrevocable credibilidad y aplastante madurez del sector imperecedero inmemorial inalterable o calmo del orbe institucional que opera en toda gran macro corporación a lo ancho de este planeta entero, operando incluso de forma instintiva induciendo sedantes biológicos e induciendo a los cerebros nerviosos por rebajar o reducir directamente todas nuestros picos cardíacos. Si, cuando imperiosamente requieras una calma mental al interactuar bajo estrés y esperas desesperadamente o suplicas de forma subliminal tranquilizar, cuando imperativamente anhelas que incontables anónimos, extraños e inseguros consumidores accedan sumisamente de forma voluntaria al riesgo innato delegándote sin tapujos al instante tu clave confiándote libremente un mar infinito inescrutable y sensible de datos personales informáticos biométricos inmensamente íntimos e inapreciables a lo alto, abriéndote y extendiendo a merced totalmente su privacidad pura, el código monetario sensible, sus capitalizaciones, su vida con todos sus salarios y todo el caudal colosal vital a merced irremediable inofensivamente abocado o depositándolo íntegramente de cara hacia las invisibles inofensivas fronteras espectrales gélidas u oscuras recónditas de tu intrincada indescifrable red intangible de tecnología algorítmica y transaccional masiva contemporánea intangible ajena, que el azul oscuro recae omnipresente en todos y el azul, en definitiva absoluto se convertirá invariable a cualquier entorno subyacente la más grandiosa invencible indudable red invisible mágica atemporal y red amortiguadora y sedante, inquebrantable que te resguarda frente al temor abismal o la inseguridad innegable implícita del ancestral e irracional temor primario o miedo fóbico irracional proveniente y cimentado de fondo sobre todo misterio del infinito humano y al inconsciente puro y natural propio biológico y atávico general y generalista y de salvaguardar tus inversiones contra tempestades. El estandarte o red absoluta de las grandes marcas contra todo, y absoluto pilar protector del capital, anclado al ser al humano más confiado, dócil y abocado ante un mar fiduciario sin atisbo violento de recelo alguno.
